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¿Qué coche fue el primero del mundo? Benz creo el Motorwagen

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Karl Benz es considerado el creador del primer automóvil, denominado Motorwagen, un vehículo de tres ruedas que podía utilizarse de manera eficiente gracias a su motor de combustión interna y a su sistema de transmisión por correa.
El primer automóvil de la historia, entendido como tal, se creó hace casi 130 años, estableciendo un precedente en el desarrollo tecnológico de la industria automotriz. Desde entonces hasta ahora, su uso se ha ido generalizando hasta convertirse en un elemento indispensable de nuestra vida cotidiana. Pero, ¿a quién debemos esta creación, tan presente en nuestro día a día? Para conocer los orígenes del primer coche podríamos remontarnos a la época del Renacimiento, cuando el genial Leonardo Da Vinci, allá por 1495, diseñó a escala un vehículo autopropulsado que funcionaba con un sistema de resortes. Posteriormente, en la segunda mitad del siglo XVIII, el francés Nicolas-Joseph Cugnot construyó un automóvil de vapor, creado inicialmente para arrastrar piezas de artillería. A este invento siguieron la pequeña locomotora para carreteras del inglés William Murdock y, ya en el siglo XIX, otros vehículos que utilizaban para su funcionamiento aceite, electricidad y, finalmente, motores de combustión interna, característicos del automóvil tal como lo conocemos hoy.



Benz y su gran obra
Resulta controvertido atribuir la autoría del primer vehículo a un solo creador. Sin embargo, es comúnmente aceptado que dicho mérito corresponde a Karl Benz, quien el 29 de enero de 1886 solicitó al gobierno alemán la patente Nº 37.435 para su invento: un carruaje de tres ruedas, con chasis de acero y un motor integrado, denominado Motorwagen. Este es hoy reconocido oficialmente como el primer automóvil del mundo. La razón es que, a diferencia de sus predecesores, el vehículo desarrollado por Benz podía utilizarse de manera eficiente, puesto que incorporaba motor de combustión interna de cuatro tiempos horizontal monocilíndrico, que funcionaba a partir de éter de petróleo, conocido como bencina, X4 o Ligroin. Asimismo, podía realizar movimientos autónomos mediante un sistema de transmisión por correa. Además de ser el primero en determinar las características que debía tener el combustible, Benz también dio lugar a otros dos grandes inventos que igualmente incorporó a su vehículo: el carburador y el radiador refrigerado por agua.



Un viaje hacia el éxito comercial
El vehículo de Benz empezó a producirse de manera artesanal en 1888. En agosto de ese año, la esposa del inventor, Bertha Benz, tomó en secreto uno de estos Motorwagen y lo condujo unos 100 kilómetros, desde Mannheim hasta Pforzheim (Alemania), convirtiéndose en la primera persona en realizar un trayecto de larga distancia en un automóvil de tales características. Su objetivo era demostrar a su marido, que en su opinión no había sabido comercializar su creación adecuadamente, que el automóvil podría convertirse en un éxito, una vez demostrado lo práctico, eficiente y útil que resultaba en una época en la que los medios de transporte habituales eran los carros tirados por caballos, las bicicletas o el tren. Este primer viaje no fue nada fácil. El Motorwagen tenía una potencia de 0,88 caballos de vapor que permitía alcanzar los 16 kilómetros por hora en terreno llano, pero el camino por el que circulaba Bertha era montañoso y en los ascensos había que empujar el vehículo. Por otro lado, tampoco existían estaciones de servicio, talleres o repuestos, por lo que se vio obligada a improvisar. Primero tuvo que encontrar una farmacia para comprar la bencina que servía de combustible. Varios zapateros le suministraron el cuero de repuesto para los forros de freno y, con la ayuda de un herrero, consiguió reparar la cadena del automóvil. Otros problemas técnicos fueron resueltos con algo de ingenio femenino. La leyenda cuenta que, con el pin de su sombrero, una horquilla larga y recta, la mujer de Benz limpió la tubería del combustible obstruida y, con igual destreza, consiguió reparar la ignición valiéndose de una liga. Este extraordinario recorrido reportó muchísima publicidad y fama a Benz, que no tardó en vender gran cantidad de estos primeros vehículos, a los que introdujo ciertas mejoras gracias al relato del viaje de su esposa y a sus sugerencias, como la introducción de una velocidad adicional para subir las colinas.



El éxito comercial alcanzado hizo que en 1890 Karl Benz sentara las bases de su empresa automovilística, asociándose con Friedrich von Fischer, encargado de la administración, y con Julius Ganss, responsable de ventas. En 1893, la compañía fabricó el primer vehículo de cuatro ruedas, el Benz Victoria y, al año siguiente, el Benz Velo, que fue el modelo de base de los primeros camiones, desarrollados en 1895. En 1899, Benz ya había fabricado unos 572 vehículos, que recibieron muy buena acogida por parte del público. De esta manera, se convirtió en uno de los fabricantes de automóviles más importantes del momento y, con el tiempo, de la historia de la automoción.

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